Usted no está en Cuba, usted está aquí.
En un lugar que ni siquiera existe,
rodeada de gente a la que nunca viste
con la obligación moral de ser feliz.
Ha llegado el momento de decidir
si puedo vivir sólo con alpiste
encerrada en esta jaula tan triste,
si este oficio y este sitio son para mi.
Mi carcel de lujo, mi jaula de oro,
mi bello encierro, mis lindos barrotes,
mis tontos sonetos para subsistir.
Hay que coger por los cuernos al toro,
poner el culo para los azotes
y tener una historia para no morir.

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